California, al ser uno de los territorios sísmicos de Estados Unidos, se enfrenta constantemente a la amenaza de terremotos. Sus habitantes se han adaptado a vivir bajo este constante peligro geológico. El estado es susceptible de sufrir terremotos desde las regiones del sur hasta las del norte, gracias a una compleja red de fallas geológicas activas, que mantienen a los científicos en alerta máxima ante la posibilidad de “The Big One”. Las dos fallas más peligrosas son la conocida Falla de San Andrés y la Falla de Hayward.
Según el USGS, hay un 79% de probabilidades de que un gran terremoto sacuda California en los próximos años, antes de 2030. Si este importante evento sísmico se origina en la Falla de San Andrés, tendría efectos devastadores en el sur de California, con fuertes temblores que llegarían hasta Sacramento y el Valle de San Joaquín. Alternativamente, si el gran terremoto se produce a lo largo de la Falla de Hayward, los daños más graves se concentrarían en la zona de la Bahía.
Durante mediados de mayo de 2023, California ha experimentado una serie de terremotos que han afectado especialmente la región norte del estado. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha registrado un total de 20 sismos de diferentes magnitudes, algunos más intensos que otros. Todo comenzó el jueves 11 por la tarde, cuando se produjo un primer terremoto de magnitud 5.5 con epicentro en Lake Almanor, cuyas ondas se sintieron hasta Sacramento y Stockton. En menos de 12 horas, se registraron al menos 13 réplicas de distintas magnitudes. Luego, a las 3:15 de la madrugada del viernes 12, otro sismo de magnitud 5.2 golpeó nuevamente el norte de California, incrementando la preocupación en la zona afectada.
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Temblor en California, a las 20:18, en of Arvin, Kern County, California
Fuente primaria de datos: USGS (United States Geological Survey)