Las repercusiones tras la tragedia ocurrida en el Alejandro Villanueva continúan generando una ola de reacciones en todo el ámbito deportivo nacional. Luego de confirmarse el lamentable fallecimiento de un hincha y el reporte de decenas de heridos durante el masivo banderazo en la víspera del superclásico, el administrador de Alianza Lima, Fernando Cabada, decidió romper su silencio mediático para dar la cara ante esta profunda crisis institucional. El máximo directivo blanquiazul intentó explicar bajo qué condiciones se desarrolló esta multitudinaria concentración en las tribunas de Matute.
El mandamás de la institución victoriana se pronunció públicamente para intentar calmar las aguas y detallar la naturaleza administrativa de esta actividad organizada por los propios aficionados. Frente a las graves acusaciones de la municipalidad por no contar con la autorización correspondiente, la directiva defendió la viabilidad de esta concentración.
Durante una entrevista concedida a RPP, el directivo íntimo no pudo ocultar su profunda frustración por el trágico saldo que dejó esta jornada de apoyo al plantel. “Es un accidente absolutamente lamentable. Siempre hemos tenido estos banderazos... y nunca antes había pasado nada”, declaró.
En esa misma línea, extendió las condolencias a nombre de toda la institución por la irreparable pérdida humana ocurrida en el interior de sus instalaciones. “Lamento profundamente que se haya perdido la vida de una persona de nuestra familia”.
Al ser consultado específicamente sobre la ausencia de permisos municipales que denunció la alcaldía de La Victoria, Cabada utilizó un argumento particular. “Este es un evento interno, no es un evento comercial o con entradas. Simplemente es un grupo de hinchas ingresando para darle el respaldo a su equipo”.
A pesar de catalogarlo como una reunión de carácter privado, el directivo aseguró que la administración sí intentó prever escenarios de riesgo. “No era un evento deportivo o como cualquier otro espectáculo. Nosotros solicitamos el apoyo de algunas autoridades para que nos acompañen”.
Sin embargo, cuando se le exigió especificar a qué instituciones le había solicitado este respaldo preventivo para cuidar a los asistentes, optó por un hermético silencio. “Me voy a abstener de seguir comentando y reafirmo mi compromiso de seguir informando según avance la investigación”.
Finalmente, en medio de todo el luto y las justas exigencias de la opinión pública, la administración dejó en claro su postura inamovible sobre el aspecto netamente deportivo. Cabada aseguró que la directiva blanquiazul no va a pedir que se suspenda el partido frente a Universitario de Deportes.