Que no se repitan los mismos errores luego de México 1970 y España 1982 (OPINIÓN)

La Selección Peruana se despidió de Rusia 2018 con una gran esperanza en lo que será su futuro. Nuestra propia historia nos debe enseñar a seguir el camino al éxito.

Selección Peruana

La Selección Peruana está en el puesto 20 entre los 32 participantes en Rusia 2018. (USI)

La Selección Peruana está en el puesto 20 entre los 32 participantes en Rusia 2018. (USI)

Pitazo final en Sochi. La Selección Peruana celebra su primer triunfo mundialista en cuatro décadas que, en frío, sirvió solo para la estadística. André Carrillo y Paolo Guerrero dejaron libre al 'fantasma' de Guillermo La Rosa como último peruano en anotar en este torneo. Ya estábamos eliminados, pero la victoria nos invitó a esperar el futuro con una esperanza sin precedentes.

Sobre el papel, si seguimos con el mismo plan y seriedad de trabajo entre futbolistas, cuerpo técnico, dirigentes y allegados, la clasificación a Qatar 2022 no será una utopía. Si retrocedemos a las épocas de oro de la bicolor, encontraremos muchos huecos que nos obligan a recordar qué sucedió. Por ejemplo, ¿qué hizo que el equipazo que nos llevó a México 1970 falle en el camino al Mundial de cuatro años después?

El brasileño Didí, una especie de Ricardo Gareca a inicios de 1970, no siguió en Perú luego del Mundial de México. En vez de buscar una continuidad en su labor, Alejandro Heredia, eterno fusible con el buzo bicolor, dirigió a la selección por un año. Cuando tenía todo organizado para seguir, el húngaro Lajos Baroti asumió el mando en uno de los peores procesos: una terrible gira en Europa obligó a que salga rápidamente del cargo. Ambos formaron una nueva base, excluyendo a algunos mundialistas.

En paralelo, la 'U' clasificó a la Copa Libertadores y todo el país pedía al entrenador Roberto Scarone para la 'sele'. Como siempre ha sucedido, se tomó la decisión más populista al confirmarlo en el mando. El uruguayo 'resucitó' a varios mundialistas, pero Chile nos dejó afuera de las Eliminatorias de manera increíble. Muchas disputas internas salieron a la luz durante y después de la efímera clasificatoria.

No todo fue bonito antes y después de la clasificación a España 1982. José Chiarella, Juan Tan, Luis Zacarías, Marcos Calderón, en su despedida de la bicolor, y Alejandro Heredia (sí, otra vez) armaron un camino chueco que el brasileño Tim tuvo que enderezar. Luego, todo fue un desastre: del equipazo de 1981 pasamos a un joven pero nada ganador equipo en 1989. El retroceso de inicio a fin de década fue evidente.

La Federación Peruana de Fútbol tiene en sus manos continuar con un trabajo serio y planificado más allá de los nombres que estén por delante en los proyectos. La continuidad de Ricardo Gareca se ha convertido en el tema de mayor importancia en nuestro país, pero más allá de la decisión que tome, el bien del balompié nacional debe estar adelante de cualquier cosa. Así, podemos proyectarnos en seguir en el primer mundo de este deporte.

No debemos olvidar que el fútbol de menores, femenino, playa y futsal también están dentro de este universo, y organizados por la FPF. La organización del Mundial Sub-17 en 2019 debe ser el punto de partida para que el Perú diga presente en el mayor nivel en estos rubros. Si le damos tiempo al tiempo, todo debe salir de la mejor manera.

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