Mientras que algunos no pueden dejar de lanzar frases y algunas hirientes, otros saben perfectamente que lo mejor es recurrir a una estrategia de autocontrol emocional. Si has tenido un intercambio de opiniones con tu novia/o o has sido testigo de uno en un restaurante o la calle, seguro habrás notado que uno de los dos prefiere no decir ninguna palabra y permanecer callado. Lo primero que se puede pensar es que no tiene cómo defenderse o está aceptando un error, pero la psicología tiene otra lectura. Los expertos analizaron por qué algunas personas se quedan en silencio durante una discusión logrando así una evasión del conflicto, pero acumulando enojo y frustración. Aquí más detalles.
El silencio en una discusión de pareja suele ser una estrategia inconsciente de regulación emocional. Al sentirse abrumada, la persona se retrae para evitar decir algo hiriente, calmar su sistema nervioso o protegerse de una escalada de gritos. Sin embargo, si es crónico, puede convertirse en desconexión emocional o evasión del conflicto.
Los expertos destacan que el silencio sostenido frente a lo que incomoda puede generar consecuencias profundas en la autoestima, la ansiedad y el bienestar emocional. Y es que muchas veces se trata de patrones aprendidos en contextos familiares donde expresar emociones se asociaba a castigos o rupturas, por lo que se aprende a minimizar lo que se siente y dar paso a emociones como frustración, enojo contenido y resentimiento.
La psicología identifica distintas razones detrás de este comportamiento:
Los expertos en psicología también hacen la diferenciación entre el silencio como mecanismo de autodefensa (aparece cuando la persona siente que no será escuchada o respetada y el callar como una forma de protección emocional) y el silencio para evitar responsabilidades u ocultar información.
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