El futuro de Gustavo Alfaro al mando de la Selección de Paraguay ha entrado en una fase decisiva y de alta tensión, marcada por las elevadas pretensiones económicas que el estratega argentino habría puesto sobre la mesa para sellar su renovación de contrato. Tras liderar un importante proceso de reestructuración con la ‘Albirroja’, la dirigencia de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) busca asegurar la continuidad del técnico de cara al próximo ciclo mundialista rumbo al 2030, pero el avance de las conversaciones podría entramparse.
Según trascendió en las últimas horas, los representantes del técnico de 64 años estarían solicitando una cifra cercana a los 5 a 6 millones de dólares anuales para rubricar un nuevo acuerdo. Esta pretensión representa prácticamente el doble del ingreso que percibe en la actualidad, donde se estima que su contrato ronda los 2,5 a 2,8 millones de dólares por temporada.
A la par de estas cifras elevadas, el entorno del entrenador habría presentado sobre la mesa de negociación ofertas formales de otras selecciones. Estas propuestas alternativas contemplan montos muy superiores al presupuesto que manejan en la Asociación Paraguaya de Fútbol, situando al estratega en una posición de ventaja a la hora de discutir los términos económicos.
Las exigencias de Alfaro no solo abarcan un reajuste en su sueldo, sino también la garantía de un mayor presupuesto para el trabajo en el fútbol paraguayo. El propio entrenador ha manifestado en intervenciones recientes que elevar el nivel competitivo de Paraguay exige un proyecto con mayores recursos e infraestructura, más allá de su trabajo en la selección mayor.
Por el lado de la dirigencia encabezada por Robert Harrison, la voluntad de asegurar la permanencia de Alfaro es absoluta, pero las elevadas cifras generan un dilema financiero. El presupuesto del máximo ente paraguayo implicaría reestructurar algunas partidas asignadas a otras áreas del desarrollo futbolístico nacional.
Ante la falta de un acuerdo inmediato, la APF evalúa alternativas temporales para afrontar los compromisos del calendario. Entre las opciones de contingencia se ha considerado la designación de un comando técnico interino que asuma el banquillo en los próximos encuentros amistosos de la Fecha FIFA, permitiendo ganar tiempo sin perder la cabeza y buscar de inmediato un reemplazante.
El impacto de las negociaciones genera opiniones divididas entre la afición y los medios paraguayos. Mientras un sector considera justificada la exigencia económica del DT por el crecimiento deportivo mostrado bajo su mando, otra parte de la opinión pública percibe la suma solicitada como un despropósito fuera del alcance de la realidad financiera del país, advirtiendo sobre el riesgo de condicionar el presupuesto de la federación.
Por el momento, la APF mantiene reserva oficial sobre el estado puntual de los números mientras las conversaciones avanzan en privado. Las próximas semanas serán determinantes para definir si ambas partes logran acortar las diferencias económicas o si, por el contrario, la cotización de Gustavo Alfaro terminará poniendo fin a su etapa en el banquillo paraguayo.
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