Mientras unos sueña con poder regresar a la máxima división del fútbol peruano, otros marcan su despedida en las canchas con resultados desastrosos. Ese último caso es el de Binacional, que perdió por goleada frente a Cantolao y que marca su despedida de la Liga 2, a solo 7 años desde que se proclamó campeón nacional. Sin embargo, su futuro sigue siendo incierto, pues mientras muchos podrían pensar que la actividad de la próxima temporada la desarrollarán en la Liga 3, su regreso a primera aún podría ser una posibilidad que se defina en mesa.
Lo ocurrido este sábado 31 de octubre en el Estadio de la Universidad de San Martín de Porres fue el reflejo exacto del año para el conjunto de Juliaca. Obligado únicamente a ganar tras haber iniciado el triangular de permanencia con un punto menos por castigo reglamentario y habiendo dejado escapar el triunfo en la ida en el minuto 100.
Binacional llegó al duelo decisivo con bajas sensibles y cambios de último minuto en su planilla oficial: Francisco Cortés figuró como director técnico en lugar de Luis “Puchito” Flores, que hoy dirige al Sportivo Huracán, y su goleador en esta fase final, Juan Gabriel Marcelín, arrancó en el banco de suplentes.
Con el marcador ya 3-0 en contra y condicionado por la expulsión de Sebastián López —quien había ingresado desde la banca—, el equipo juliaqueño se desmoronó por completo hasta encajar un histórico 8-0 que selló la salvación de la Academia Cantolao.
El 8-0 sufrido en Lima no fue un accidente aislado, sino el cierre de la campaña defensiva más crítica de toda la Liga 2. A lo largo de la temporada, el arco del ‘Bi’ fue batido en 65 oportunidades en 20 partidos, acumulando ocho goleadas en contra.
Su tramo más oscuro se vivió entre agosto y principios de septiembre, cuando encajó 31 tantos en apenas cuatro derrotas: cayó 9-0 ante Estudiantil CNI en Iquitos, 1-8 como local en Juliaca frente a Unión Minas cinco días después, 7-1 contra Ayacucho FC y 7-0 ante la reserva de Sport Huancayo.
La explicación detrás de un plantel tan debilitado en el campo pasa por los tribunales, donde la dirigencia juliaqueña puso todas sus fichas este año. En mayo de 2026, el Tribunal Constitucional declaró fundada en parte una demanda del club por vulneración al debido proceso en la resta de puntos de la tabla acumulada de la Liga 1 2023, caso que involucraba a Sport Boys.
Respaldado en ello, el pasado 2 de octubre el Tercer Juzgado Civil de Puno declaró infundado el pedido de inejecutabilidad de la Federación Peruana de Fútbol (FPF) y ordenó ejecutar la reposición de Deportivo Binacional en la Liga 1 para la temporada 2027.
No obstante, el boleto de retorno en los escritorios choca contra dos muros reglamentarios de la FPF:
Si la FPF logra frenar la ejecución judicial o le niega la licencia, Binacional deberá asumir su realidad deportiva en la Liga 3 2027. En ese escenario, el camino en cancha para volver a la máxima categoría le tomaría como mínimo dos años, estando obligado a campeonar primero en la Tercera División el próximo año y luego pelear el ascenso en la Liga 2 durante el 2028.