La situación económica de Alianza Lima volvió a generar debate luego de que se conocieran las cifras expuestas durante la reciente asamblea de socios. En medio de las dudas sobre un déficit de caja, el administrador Alfredo Arosemena salió al frente para aclarar la situación financiera del club y confirmó, además, el final del vínculo comercial que existía con Gabriel Sapio, empresario de Paolo Guerrero. Dicho esto, el agente rompió su silencio, dio detalles de su labor en charla con El Comercio y confirmó también el fin del acuerdo.
“Hace 8 años trabajo con Paolo Guerrero en todo lo que tiene que ver con comunicación, el enfoque es absolutamente natural. El contexto de trabajar en Alianza Lima se dio ante la necesidad de generar estabilidad. Se habló con la dirección deportiva y la gente que manejaba la institución, fue algo absolutamente profesional”, precisó Sapio, quien contó que llegó a la capital para acompañar al ‘Depredador’ en su último año de carrera.
El agente resaltó en todo momento que se involucraba en la parte deportivo, más no en la administrativa. Además, que no había conflicto de intereses. “La reglamentación FIFA es extremadamente clara y regula la interacción entre agentes y clubes:; es como que un médico no pueda trabajar en una clínica. Obviamente Paolo sabía y todos los chicos sabían mi rol. Acá no hay doble función, yo no tomo ninguna decisión ni tomaré ninguna decisión en los clubes donde brindo asesoramiento”, apuntó.
“Arrancamos en una sintonía donde todos poníamos el hombro, pero se hizo medio insostenible. Cuando Alfredo (Arosemena) asume, yo lo llamo y le cuento la situación. Hablamos por teléfono varias veces, me pareció una persona intachable, nos pusimos de acuerdo en dos minutos. Yo tenía la necesidad de acompañar a Paolo como lo habíamos pactado, pero ahí lo resolvimos rápidamente”, contó el agente, para confirmar el fin del vínculo, en otra charla con Fútbol Satélite.
Para aclarar las dudas, Sapio dio detalles de su trabajo en Matute. “La labor consistía en ser un nexo, generar armonía y filtrar las cuestiones complejas que llegaban al seno de lo deportivo. Colaboré con el área deportiva y los jugadores en un 95%, y en el área de prensa cuando salió Juan Carlos Terry mientras llegaba Karla Urdiales, colaboré en esa estructura”, puntualizó.
Para el representante de Paolo Guerrero, todos estos entredichos tienen que ver con intereses de otras personas que quieren desestabilizar al club en plena lucha del Torneo Clausura. De hecho, Alianza Lima viene de caer en Matute ante Deportivo Garcilaso y ceder el primer lugar del torneo a manos del cuadro cusqueños y también de Universitario de Deportes, a una semana del clásico que puede ser decisivo.
“Hay falacias y mentiras que se han dicho, es una estrategia de desestabilización. Los números eran falaces y dañinos hacia mi persona. No conozco la interna de la política de Alianza Lima. Es un club muy grande, que está muy politizado y hay muchos intereses cruzados”, contó el agente, quien a su vez agregó que “se habló de que mi sueldo eran 75 mil dólares mensuales y era muy lejos de eso”.
Por último, confirmó que apoyó a Sergio Peña por pedido de su familia y el nexo con el mismo Guerrero, quien es su tío, pero no tuvo nada que ver con Miguel Trauco ni Carlos Zambrano en su salida del club blanquiazul, luego del escándalo extradeportivo ocurrido en plena pretemporada en Uruguay.