La intolerancia y las conductas reprochables en nuestras tribunas acaban de recibir un fortísimo frenazo por parte de las autoridades deportivas. Tras semanas de intensa investigación y evaluación de diversas pruebas, la Comisión Disciplinaria de la Liga de Fútbol Profesional Peruana emitió su resolución final respecto a los polémicos incidentes registrados en el duelo entre Universitario de Deportes y UTC. El veredicto ha caído como un baldazo de agua fría en tienda merengue, marcando un duro precedente normativo que afectará directamente la localía y las arcas de la institución estudiantil de cara a sus próximos compromisos en el Torneo Apertura.
El origen de esta severa medida disciplinaria radica en los desafortunados sucesos ocurridos en los minutos finales de aquel tenso encuentro frente al cuadro cajamarquino. Según los informes oficiales emitidos, los jugadores visitantes Piero Serra y Ángelo Campos alertaron al árbitro principal sobre la emisión de sonidos discriminatorios provenientes específicamente desde la tribuna sur del recinto de Ate.
La resolución es sumamente clara al detallar lo que el juez del partido experimentó en primera persona. El documento señala que el referí logró escuchar a un grupo de personas “haciendo el sonido característico que hacen los monos”, lo que lo motivó a activar de inmediato el protocolo contra la discriminación.
La defensa merengue intentó desvirtuar estas acusaciones presentando diversos videos, argumentando que todo fue una gran confusión. El club alegó que los sonidos correspondían a la expresión “cachudo” , y que se trataba de “cánticos y expresiones habituales de aliento de su hinchada” enfocadas en la letra “U”.
Sin embargo, la Comisión desestimó la postura de la institución al darle mayor peso al relato arbitral y a las declaraciones de los futbolistas afectados. Las autoridades concluyeron que los videos presentados por la defensa “poseen una capacidad demostrativa limitada” debido al intenso ruido ambiental del estadio.
Al comprobarse esta falta gravísima, el ente disciplinario decidió castigar directamente a la hinchada ubicada en el sector sur. La resolución ordena “la disputa de su próximo partido en condición de local con una limitación del treinta por ciento (30%) de la capacidad habilitada de la tribuna sur”.
Pero el duro golpe no es solamente en el aforo, sino que también afecta directamente las finanzas de la administración crema. El tribunal resolvió “MULTAR al CLUB UNIVERSITARIO DE DEPORTES con el pago de cinco (5) UIT” , aplicando estrictamente lo estipulado en el Reglamento Único Disciplinario.
Finalmente, para concientizar a los aficionados, el club recibió una orden de carácter preventivo y pedagógico. Universitario deberá difundir “una campaña institucional de rechazo al racismo bajo el mensaje ‘Basta al Racismo’” en todas sus redes sociales oficiales.