Universitario de Deportes se alista para un crucial compromiso internacional en la Copa Libertadores frente a Deportes Tolima, pero la atención mediática se ha desviado hacia la situación disciplinaria de una de sus figuras más queridas. José Rivera volvió a encender las alarmas en el entorno crema al quedar fuera de la concentración oficial dispuesta por el comando técnico de Héctor Cúper. Aunque la dirigencia estudiantil da por superado el polémico incidente que protagonizó el atacante contra la indumentaria del club, la realidad en el vestuario del Estadio Monumental sería muy diferente.
El delantero nacional no participó de los últimos trabajos tácticos, quedando marginado de una nómina donde su olfato goleador será una de las grandes ausencias de la jornada copera. La drástica decisión del estratega argentino responde al malestar que todavía persiste entre los referentes del primer equipo respecto a las actitudes recientes del futbolista.
A pesar de que el tema ya fue resuelto en las oficinas administrativas con las sanciones correspondientes, en el plano deportivo el grupo exige un paso fundamental para sanar las heridas. Los futbolistas consideran indispensable un acto de contrición directo y privado antes de volver a integrarlo a la dinámica de competencia oficial.
El periodista Gustavo Peralta fue el encargado de revelar los detalles de la tensa calma que se vive en el predio de Ate respecto al atacante. “Dentro del plantel de la ‘U’ hay molestias con el ‘Tunche’ por lo que sucedió. Los compañeros sienten que con ellos no se disculpó todavía. Las disculpas han sido a un medio de televisión”, informó.
La postura del grupo no responde a una ruptura definitiva de las relaciones humanas, dado que Rivera es un elemento muy valorado y querido por sus compañeros en el día a día. Sin embargo, la interna considera que el respeto a la institución y la preservación de la unidad colectiva requieren que el jugador asuma su equivocación de manera formal ante todo el plantel merengue.
La explicación del entorno estudiantil apunta a que el delantero debe ganarse nuevamente su lugar demostrando compromiso absoluto y humildad frente a los líderes del vestuario. Administrativamente el caso está cerrado, pero en el terreno deportivo Rivera tiene la tarea de convencer a sus pares de que está listo para luchar por los objetivos comunes de la temporada.
La ausencia del atacante en las canchas de Ate se sumó a la de José Carabalí, quien tampoco pudo iniciar los entrenamientos matutinos programados por Cúper. No obstante, el caso del futbolista extranjero responde estrictamente a un panorama de fuerza mayor de índole privado, derivado del sensible fallecimiento de su señora madre.
A pesar del duro golpe familiar, la situación de Carabalí tuvo un desenlace distinto de cara al partido internacional de la Copa Libertadores. El comando técnico y la dirigencia confirmaron que el jugador decidió pasar la noche concentrado junto al resto de la delegación en las instalaciones del hotel, para conversar si finalmente sale en lista o no.
Finalmente, Universitario saltará al gramado del Monumental buscando tres puntos vitales ante Tolima mientras Héctor Cúper empieza a marcar una línea de conducta inquebrantable. El destino futbolístico del ‘Tunche’ Rivera dependerá exclusivamente de esa charla pendiente puertas adentro, un paso obligatorio si desea volver a ganarse la confianza de un vestuario que no admite fisuras en su camino hacia la gloria.