Cristiano Ronaldo firmó por Al Nassr en el 2022. (Foto: Getty Images)
Cristiano Ronaldo firmó por Al Nassr en el 2022. (Foto: Getty Images)

La crisis financiera del podría marcar un punto de inflexión en el fútbol de . El club donde milita afrontaría una deuda cercana a los 800 millones de riyales saudíes (unos 213 millones de dólares), según informó el medio estadounidense Semafor. El panorama ha puesto sobre la mesa una posible reestructuración de la institución.

De acuerdo con las informaciones difundidas, los problemas económicos estarían relacionados con decisiones financieras de la temporada pasada. Ante este escenario, el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) viene articulando acuerdos comerciales con empresas de su cartera para reforzar las cuentas del club y facilitar una eventual venta.

En ese contexto, aparece RedBird Capital, el fondo de inversión que controla al AC Milan. Según Semafor, sus representantes ya sostuvieron al menos dos reuniones con el PIF para negociar la compra del 70% del Al Nassr. La operación podría alcanzar los 1.000 millones de riyales (267 millones de dólares) por esa participación, aunque las conversaciones todavía se encuentran en una fase inicial y no existe un acuerdo definitivo.

La otra gran novedad es la posible entrada de Cristiano Ronaldo en la propiedad del equipo. El delantero portugués podría hacerse con un 20% de las acciones, dentro de una operación que también contemplaría la participación de otros inversores, como Saudi Media Company. De concretarse, ‘CR7’ pasaría de ser la principal figura deportiva y comercial del club a tener un papel directo en sus decisiones empresariales.

Cristiano Ronaldo llegó a Al Nassr tras su último paso por Manchester United. (Foto: Getty Images)
Cristiano Ronaldo llegó a Al Nassr tras su último paso por Manchester United. (Foto: Getty Images)

Este escenario supone un cambio importante para el Al Nassr. En 2023, el PIF adquirió el 75% de las acciones de cuatro grandes clubes saudíes, entre ellos el equipo de Riad, mientras que el 25% restante correspondía a organizaciones deportivas sin fines de lucro. Sin embargo, en agosto de 2026 se inició el traslado de esas participaciones restantes al propio fondo soberano, un paso previo a la nueva etapa de inversión privada.

La posible venta del Al Nassr también responde a una transformación más amplia de la liga saudí. El PIF busca abrir espacio para capital privado y reducir su exposición directa a determinados activos deportivos. El precedente más relevante es el Al Hilal, cuyo 70% fue vendido a Kingdom Holding, la compañía de inversión del príncipe Alwaleed bin Talal. Así, los clubes empiezan a avanzar desde un modelo de financiación estatal hacia estructuras con mayor protagonismo de inversores privados.

Esta transición también coincide con una nueva estrategia comercial de la Saudi Pro League. En mayo de 2026, la competición anunció una distribución de recursos que considera el rendimiento deportivo, la audiencia televisiva y los resultados comerciales, además de una asignación equitativa entre los clubes. El objetivo es que el crecimiento internacional del torneo esté acompañado por una gestión más sostenible y por mayores incentivos para generar ingresos propios.

La llegada de inversores como RedBird y la eventual participación de Cristiano Ronaldo podrían impulsar ese cambio. La experiencia del fondo en la industria del deporte y el alcance comercial del portugués representan oportunidades para fortalecer los patrocinios, ampliar la presencia internacional de la institución y explorar nuevos mercados. Sin embargo, el atractivo de una figura global no garantiza por sí solo la recuperación económica: también será necesario controlar los gastos y mejorar la administración.

Por ahora, el futuro del Al Nassr depende de negociaciones que todavía no tienen una resolución. Si la operación avanza, el club podría convertirse en otro ejemplo del plan saudí para atraer capital privado y profesionalizar la gestión de sus equipos. La gran interrogante será si esta nueva fórmula consigue que el crecimiento de la liga deje de depender principalmente de la inversión estatal y se sostenga, cada vez más, en ingresos comerciales, disciplina financiera y resultados deportivos.

Cristiano Ronaldo podría comprar un porcentaje del Al Nassr en medio de su crisis económica. (Foto: Getty Images)
Cristiano Ronaldo podría comprar un porcentaje del Al Nassr en medio de su crisis económica. (Foto: Getty Images)

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